Juguetes para mejorar la motricidad fina

El juego es la principal ocupación de nuestros hijos pequeños. A través del juego descubren el mundo, pero también desarrollan sus habilidades funcionales. Son capaces de ir mejorando sus habilidades motoras, lingüísticas y habilidades funcionales. Por este motivo es muy importante que ya desde pequeños prestemos atención a los juguetes con los que se entretienen, pues hay materiales más apropiados que otros.

La motricidad fina

La finalidad de la motricidad fina es que nuestros hijos puedan, poco a poco, desenvolverse en tareas cotidianas de forma simultánea. Que encuentren una coordinación entre manos, dedos, boca, ojos etc. Que puedan coger objetos pequeños para poder lavarse los dientes, comer, cortar, pintar etc. Para ello, hay muchos juguetes y juegos que podemos practicar con nuestros pequeños y que mejorarán sustancialmente esta motricidad fina.

Juguetes que mejoran la motricidad fina

Es importante saber que el desarrollo de la motricidad fina se da hasta los 6 años, por lo que es importante que durante este tiempo introduzcamos determinados juguetes para poder proporcionar a nuestro hijo autonomía y seguridad en sí mismo además del desarrollo de sus habilidades.

Bloques con formas

Los juegos de bloques con formas son todo un clásico para los bebés en cuanto cumplen los 12 meses. Con ellos podemos tener horas y horas de diversión, al mismo tiempo que trabajamos algunos aspectos bastante importantes.

Este tipo de juegos ayuda a desarrollar la coordinación “ojo-mano”, que es esencial dentro de la motricidad fina, pues es la habilidad de la que depende la destreza manual. Asimismo, mejora la motricidad fina en manos y dedos, pues fortalece los músculos y mejora considerablemente la precisión de los movimientos.

Estos juguetes, además, ayudan en otros aspectos, como en el desarrollo de habilidades espaciales o incluso en el aprendizaje de leyes físicas tan básicas como la gravedad y el equilibrio.

Aros para ordenar

Otro gran clásico a partir del primer año de edad es el de los aros para ordenar. Tu bebé se divertirá mucho tratando de apilar estos aros, que deberán ir de mayor a menor.

Se trata de un sencillo juego con el que aprenderán, entre otras cosas, a diferenciar colores, a ordenar en función del tamaño y a familiarizarse con una forma que está muy presente en nuestras vidas, la forma redonda.

Asimismo, este tipo de juego también estimula de forma temprana aspectos como la coordinación y la motricidad fina, agudiza el sentido “ojo-mano” y también mejora sustancialmente la precisión de nuestro pequeño y sus movimientos.

Pintar con los dedos

Pintar con los dedos, tanto de las manos como de los pies, hará que nuestros hijos puedan sorprenderse con la variedad de colores, pero también trabajaremos en otros aspectos como la creatividad, imaginación, que son esenciales para el desarrollo de nuestro hijo. Además, también es una excelente actividad para trabajar aspectos como la motricidad fina.

Esta actividad, siempre con pinturas apropiadas para los niños, estimula la coordinación motora así como la psicomotricidad de manos y dedos. Podemos hacer muchos dibujos y formas con sus manos o pies.

Juegos de laberintos

Los juegos de laberintos pueden ser muy variados. Normalmente, nos encontramos con piezas fijas por las que tendrán que mover una serie de bolitas. Esto, como podemos esperar, mejora muchísimo la motricidad fina, pues el trabajo de precisión a la hora de coger esas bolitas y moverlas por las barras es mucho.

Estimulan el pensamiento lógico, pero también las funciones ejecutivas así como las habilidades viso-espaciales.

Las figuras de encastre

Los juegos de figuras de encastre también pueden ser muy variados. Podemos encontrar figuras con formas geométricas o figuras que representen objetos o animales. Sea como sea, este tipo de juguetes fomentan muchísimo la coordinación entre el ojo y la mano, que ya hemos dejado claro que es completamente esencial para la motricidad fina.

Al manejar diferentes piezas con diferentes tamaños y formas, mejoraremos también el agarre, pues se fortalecerán los músculos de sus manos y sus dedos.

Juegos de mesa y motricidad global

La motricidad fina es esencial, pero a medida que nuestros hijos crecen también hay que trabajar otros aspectos como la motricidad global.

Comentábamos que nuestros hijos desarrollan la motricidad fina hasta los 6 años, pero a esas edades también están trabajando la motricidad global, también conocida como motricidad gruesa. ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? Con los juegos de mesa. Los hay muy variados, como los que podemos encontrar en mesajuegos.com, una web para elegir juegos de mesa para todas las edades.

La motricidad gruesa se centra en los movimientos musculares en todo el cuerpo. Estos movimientos son esenciales para que los pequeños puedan controlar su cuerpo. Así, la motricidad gruesa les ayudará a sostener la cabeza, a saltar o incluso a caminar.

Para poder estimular estas capacidades, vamos a necesitar juguetes que mantengan activo al niño, tanto en su movimiento, en la precisión como en la coordinación. Estos aspectos se pueden tratar de muchas formas con diferentes juegos de mesa. Además, lo más interesante es que en estos juegos de mesa es posible encontrar diferentes rangos de edad, por lo que siempre nos adecuaremos a la comprensión de los niños en cada etapa con normas o reglas acordes con su edad.

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