Por mucho tiempo que pase, hay juguetes que parecen no pasar de moda. Pueden quedarse en el olvido durante un breve periodo de tiempo, pero luego vuelven a resurgir con fuerza. Uno de los ejemplos más claros lo encontramos con las peonzas. Un juguete que ha pasado por muchas generaciones y que hoy en día sigue siendo muy atractivo para los más pequeños de la casa y lo nos tan pequeños que quieren recordar su infancia. Hoy en día no es raro encontrarse a niños jugando en los patios, jardines o plazas de pueblos y ciudades. Lo que sí ha cambiado con el paso de los años, han sido sus diseños. Cada vez más sofisticados y que aportan mayor diversión. Es el caso de las peonzas Beyblade, ideales para batallar con los amigos.

El juego de la peonza puede llegar a ser adictivo, intentando que los giros cada vez sean más prolongados o incluso hacerlos en lugares poco convencionales. ¿Quién no ha intentado hacer bailar una peonza en la mano? Para llevarlo a cabo, es necesario mucha práctica, concentración y mucha destreza, cualidades que se desarrollan con estos juguetes y que son muy recomendados para el desarrollo infantil.

Diseños para todos los gustos

Cuando hablamos de peonzas, a todo el mundo le viene a la cabeza la clásica imagen de madera. Aunque estas siguen siendo muy habituales, el paso de los años ha traído consigo nuevos diseños donde se utilizan otros tipos de materiales y que son decoradas con colores muy variados. Más acorde con la línea de los pequeños jugadores de hoy en día. Lo que sí es importante destacar, es que ninguna peonza, independientemente del diseño que tenga, dejará indiferente a ningún pequeño que quiera empezar a experimentar con este divertido juego.

Dentro de los diseños más novedosos, podemos destacar las peonzas Beyblade que están inspirados en la serie de televisión manga BeyBlade Burst y que están teniendo un gran éxito entre el público más joven. Destacan por ser trompos dinámicos que están inspirados en las peonzas de batalla japoneses conocidos con el nombre de Bei-Goma. Son coleccionables y cada una de ellas destaca por una cualidad diferente: ataque, resistencia, defensa y equilibrio. Otra de las cosas que las hacen muy atractivas, es la posibilidad de poder combinar diferentes piezas para crear una totalmente personalizada con la que retar a nuestros amigos. Lejos quedan ya cuando se le hacían marcas o dibujos a mano a las peonzas para saber cual era la nuestra.

Un clásico que no pasa de moda

Ya lo hemos dicho al principio del artículo. Puede ser que durante algún breve periodo de tiempo las peonzas queden en el olvido, pero tarde o temprano vuelven a aparecer con fuerza. Además, es un juego que es ideal para que los adultos puedan enseñar a los más pequeños su funcionamiento y practicar con ellos para que vayan adquiriendo la práctica necesaria para hacerla girar.

¿Tú también eras de esos niños que os pasabais las horas jugando a la peonza? ¿Qué recuerdos tenéis de ellas? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

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