Los juguetes cada vez evolucionan más pero muchos de ellos siguen manteniendo elementos tradicionales, fusionando la modernidad con las viejas costumbres. Un ejemplo de ello es este caballito de peluche llamado Knee Rider.

Su funcionamiento es muy simple: se adapta a las rodillas (solo a una) y se sujeta a la pierna con dos tiras de velcro, el niño se sienta encima y agarra las riendas mientras el papá o la mamá lo mueven para dar un efecto realista. Vamos básicamente un «juego» que todos los padres hacen cuando sus hijos son pequeños y que muchos todavía recordamos: «al paso, al paso, al trote al trote…. y al galope», es una frase universal. La diferencia es que este caballito relincha por si solo y no hace falta que los padres lo intenten imitar.


Entre todos los productos que nos ofrece Ikea, tambien hay una amplia gama para la decoración de dormitorios infantiles y dentro de ella se encuentran los juguetes y peluches. Mas allá de los peluches que todos hemos visto en sus anuncios, esta vez la empresa sueca pone a disposición de todos una simpáticas marionetas para los dedos con las que pueden jugar tanto pequeños como grandes.






